Medicamento no financiado: qué significa y qué hacer
El médico le receta algo y en la farmacia le piden el precio completo, sin el descuento habitual. No es un error de caja. Algunos medicamentos, aunque estén recetados y sean perfectamente legales, no forman parte de lo que el Sistema Nacional de Salud paga. Esta guía explica quién decide esa lista, por qué unos medicamentos entran y otros se quedan fuera, y qué puede hacer si el suyo es uno de los excluidos.
En resumen
- El Ministerio de Sanidad decide, medicamento por medicamento, cuáles financia el Sistema Nacional de Salud. Estar excluido no significa estar prohibido: significa que usted paga el precio de venta al público (PVP) íntegro.
- Quedan fuera, a grandes rasgos, los medicamentos para síntomas menores y los productos cosméticos, dietéticos o publicitarios. El Real Decreto-ley 16/2012 sacó de la financiación unos 426 medicamentos de este tipo, entre ellos el aciclovir tópico o la codeína para la tos.
- Existe la financiación selectiva por indicación: un mismo medicamento puede estar excluido en general y financiado solo para determinadas enfermedades que fija el Ministerio.
- Si su medicamento no está financiado, puede pedirle a su médico que valore una alternativa financiada con el mismo principio activo o del mismo grupo terapéutico, y puede comprobar el estado de financiación de un medicamento concreto en la base de datos del Ministerio.
- Un medicamento no financiado no tiene copago, porque el copago se calcula sobre lo que paga el SNS, y aquí el SNS no paga nada.
¿Quién decide qué medicamentos financia el Sistema Nacional de Salud?
Es el Ministerio de Sanidad quien decide, medicamento por medicamento, si el Sistema Nacional de Salud asume su coste. Cuando un laboratorio saca un medicamento nuevo, o cuando ya existe uno en el mercado, el Ministerio evalúa si entra en la prestación farmacéutica financiada. Esa decisión no depende del médico que lo receta ni de la farmacia que lo dispensa: ambos se limitan a aplicar lo que ya está fijado.
Que un medicamento esté fuera de esa lista no lo convierte en experimental ni en menos seguro. Ha pasado los mismos controles de autorización que cualquier otro medicamento con receta. Lo único que cambia es quién paga: si está financiado, la aportación del SNS y la del paciente dependen de las reglas de financiación y copago; si no lo está, paga usted el PVP completo desde el primer euro.
¿Por qué hay medicamentos excluidos de la financiación pública?
La financiación se decide teniendo en cuenta la necesidad clínica, el beneficio del medicamento, las alternativas y el uso de los recursos públicos. El artículo 92 de la ley de garantías y uso racional de los medicamentos recoge, entre otros criterios, la gravedad y duración de las enfermedades, el valor terapéutico y social, la relación coste-efectividad y el impacto presupuestario.
La falta de financiación no permite concluir por sí sola que un medicamento sea ineficaz, que trate algo leve o que todos los pacientes puedan pagarlo. Para entender una exclusión hay que mirar su resolución y las condiciones de financiación de la presentación concreta.
Las decisiones pueden cambiar con nuevas evaluaciones. Por eso, una lista histórica de medicamentos excluidos no sustituye la consulta de la situación actual, que también puede depender de la indicación.
¿Qué tipo de medicamentos se quedan fuera de la financiación?
Se excluyen, en general, los medicamentos para síntomas menores y los productos clasificados como cosméticos, dietéticos o "publicitarios" (los que se anuncian directamente al público). El recorte más importante llegó con el Real Decreto-ley 16/2012, que sacó de la financiación pública alrededor de 426 medicamentos considerados de síntomas menores.
Entre los ejemplos habituales de esa lista figuran el aciclovir en forma tópica, usado para la calentura o el herpes labial (algo que puede repasar en nuestra categoría de cuidado de la piel), y la codeína para la tos. También quedaron fuera varios laxantes, mucolíticos, antidiarreicos y vasodilatadores —varios de ellos relacionados con la salud digestiva—. Son ejemplos de exclusiones concretas, no una regla que permita deducir la financiación de todo un grupo terapéutico.
¿Puede el médico recetarme un medicamento aunque no esté financiado?
Sí. Que un medicamento esté excluido de la financiación no significa que no se pueda prescribir: significa que usted lo paga al precio de venta al público completo. El médico puede extender la receta igual que con cualquier otro medicamento, y usted puede comprarlo en la farmacia sin más trámite que abonar el importe íntegro.
Esto suele sorprender porque se asume que "receta" equivale a "cubierto por la Seguridad Social", y no siempre es así. La receta certifica que el medicamento es adecuado para su caso; la financiación es una decisión administrativa aparte, tomada por el Ministerio con criterios de presupuesto y prioridad, no por el profesional que le atiende.
¿Hay excepciones? La financiación selectiva por indicación
Sí: un mismo medicamento puede estar excluido con carácter general y, al mismo tiempo, financiado para indicaciones concretas que fija el Ministerio. Es lo que se llama financiación selectiva por indicación, y evita que un fármaco útil en una enfermedad seria quede fuera solo porque también se usa para molestias leves.
El ejemplo más claro son los laxantes formadores de masa (fibra). Como grupo, están excluidos de la financiación cuando se usan para el estreñimiento ocasional. Pero el Ministerio sí los financia cuando se prescriben para enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome del intestino irritable o diverticulosis, situaciones en las que dejan de ser un remedio de síntomas leves y pasan a formar parte del tratamiento de una enfermedad digestiva de fondo. Si su caso encaja en alguna de estas indicaciones, coménteselo a su médico: puede cambiar por completo si el medicamento se le financia o no.
Si mi medicamento no está financiado, ¿qué puedo hacer?
Pregúntele a su médico o a su farmacéutico si existe una alternativa financiada, porque a menudo la hay dentro del mismo principio activo o del mismo grupo terapéutico. No cambie de medicamento por su cuenta: la decisión de sustituir un tratamiento debe pasar siempre por quien conoce su historial. Pero preguntar no cuesta nada, y en muchos casos hay margen real.
Algunas vías concretas que puede plantear en la consulta o en la farmacia:
- Si el medicamento no financiado tiene una versión financiada del mismo principio activo, aunque sea de otro fabricante o presentación. Nuestra guía sobre genéricos EFG explica cómo funciona esa equivalencia.
- Si existe otro medicamento del mismo grupo terapéutico, financiado, que cubra la misma necesidad clínica.
- Si su caso concreto encaja en alguno de los supuestos de financiación selectiva por indicación mencionados arriba.
Puede consultar la situación de financiación en BIFIMED, el buscador del Ministerio de Sanidad. Permite buscar por nombre, código nacional o principio activo. Compruebe la presentación concreta y, si hay condiciones o dudas sobre su caso, consúltelas con el médico o el farmacéutico.
¿Es lo mismo un medicamento no financiado que el copago?
No: el copago es lo que usted aporta de un medicamento que SÍ está financiado, mientras que un medicamento no financiado no tiene copago porque lo paga usted entero. Son dos mecanismos distintos y conviene no confundirlos.
Con un medicamento financiado, el SNS asume una parte del PVP y usted paga el resto según su tramo de copago —una aportación que varía según renta y situación, y que explicamos con detalle en nuestra guía sobre el copago farmacéutico—. Con un medicamento no financiado no hay ese reparto: usted abona el PVP completo, sin una aportación del SNS.
Puntos clave El Ministerio de Sanidad decide qué medicamentos financia el SNS, y algunos quedan excluidos —sobre todo los de síntomas menores y los cosméticos, dietéticos o publicitarios— sin que eso impida recetarlos. Un medicamento no financiado se paga al precio de venta al público completo y no genera copago. Existen excepciones por indicación, y siempre vale la pena preguntar al médico si hay una alternativa financiada antes de asumir que no la hay.
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca su historial de salud.
Fuentes
- Medicamentos que quedan excluidos de la prestación farmacéutica en el SNS — Ministerio de Sanidad
- Medicamentos retirados de la financiación pública — Atención Primaria (Elsevier)
- Criterios de financiación: artículo 92 — BOE
- BIFIMED: situación de financiación de medicamentos — Ministerio de Sanidad